miércoles, 27 de noviembre de 2013

Nocturno nº1 Op.9 de F. Chopin

Después de realizar el cifrado armónico vamos a considerar las cosas más importantes a nivel analítico de este Nocturno nº1 de F. Chopin obviando las reiteraciones sobre cuestiones armónicas ya analizadas y expuesta en la partitura.

La forma de de este nocturno es A-B-A, es decir una forma ternaria como de canción.
Escrito en Si bemol menor la sección A (tiene antecedente y consecuente) y se alarga desde el compás de inicio hasta el compás #18.

La primera frase es totalmente regular A'(4)+A''(4) mientras que la segunda A'(4)+A'''(2+1)+(2+1), tiene dos pequeños alargamientos (repetición del compás #16 y cierre del compás #18).

La regularidad del acompañamiento arpegiado contrasta con la expresividad y libertad rítmica de la melodía. Este detalle irá creando en el futuro un estilo muy personal en sus composiciones.

La sección B, se más larga (desde el compás #19 al compás #70. Tiene dos partes, la primera frase con una estructura simétrica de B(4)+B'(4)+B(4)+B'(4) y una variación del antecedente en otra frase idéntica de B''(4)+B'(4)+B''(4)+B'(4).

Tanto el antecedente B como el consecuente B' son melódicamente muy iguales, y solo en la segunda frase hay una variación del antecedente B'' que cambia la dirección descendente del tema y la convierte en ascendente (movimiento contrario o inversión).

La segunda parte, podríamos verla como una Coda, aunque realmente al final lo que hace es enlazar ambas secciones y por lo tanto hace función de Puente. Esta parte también es muy equilibrada (4+4)+2+(4+4)+2. Los ocho compases se repiten exactamente igual las dos veces, enlazados por dos compases con solo el acompañamiento arpegiado y termina con dos compases que enlazan de nuevo en el Tema A.

(Pianista Claudio Arrau)

La tercera sección és una variación de la primera, los primeros 4 compases son armónicamente idénticos aunque con adornos melódicos diferentes. El consecuente es el idéntico al de la segunda frase, produciendo un efecto de "resolución" o "síntesis" melódica.

Me gustaría hablar del penúltimo acorde, por su importancia cadencial. Habitualmente antes del acorde de tónica parecía casi imprescindible el acorde de dominante con cualquiera de sus tensiones o formas. En este caso Chopin utiliza un acorde como és el Do bemol séptima, un acorde dominante (con la séptima enarmonizada). El segundo grado rebajado o "Napolitano" es realmente el sustituto del acorde de séptima de dominante que habría sido el utilizado en épocas anteriores, los dos tienen el tritono tonal como notas en común. Esta simetría entre dos acordes será muy utilizada por los compositores románticos y con ella la modulación y será, por decirlo de alguna forma, la más beneficiada.